MEJOR PREVENIR QUE CURAR: CÁNCER DE MAMA

30/08/2017

Es algo que todos sabemos, pero que no todos practicamos. Y si no, veamos: ¿cuál fue la última vez que te hiciste una revisión ginecológica? Tu respuesta tendrá una importancia distinta en función de tu edad. Si tienes más de 40 años y hace más de un año que no acudes a tu ginecólogo, permíteme utilizar una expresión coloquial: “Ya estás tardando.”

 

Como suelo recomendar a mis clientes cuando se enfrentan a un gran miedo, lo mejor será que diseccionemos el cáncer de mama en pequeños componentes y fijarnos en aquello que sí está en nuestra mano. Porque de nada nos sirve atemorizarnos ante su presencia cada vez mayor entre nuestros amigos y conocidos, o por constatar que está aumentando el número de mujeres jóvenes con cáncer. Estos son sin duda, hechos indiscutibles. Pero también lo son todas las cosas que podemos hacer o bien para prevenirlo, o bien para maximizar el resultado de nuestros tratamientos.

Como de prevención hemos hablado ya en otros artículos, hoy nos vamos a centrar en la importancia de un diagnóstico precoz. La ciencia sigue avanzando gracias a la investigación y cada vez es mayor el número de mujeres que triunfan frente al cáncer de mama, pero todo ello está condicionado por el momento en el que se haya diagnosticado la enfermedad. Sin entrar en términos excesivamente científicos, cuanto antes, mejor.

A menor el tamaño del tumor detectado, mayor la probabilidad de “curación”, o de remisión de la enfermedad, como muchos preferimos decir. ¿Cuáles son entonces nuestras herramientas? Sin duda, la autoexploración y las revisiones ginecológicas (mamografía incluida).

En cuanto a la autoexploración, no la recomendamos como método diagnóstico por supuesto. De hecho la OMS afirma que “no hay datos acerca del efecto del cribado mediante autoexploración mamaria”. Sin embargo, sí es una costumbre muy útil de cara a familiarizarnos con nuestro pecho y a darnos cuenta rápidamente de los cambios que se produzcan en el pezón, en la piel o de la aparición de bultos. Cualquiera de estos cambios será motivo de una rápida asistencia a nuestro ginecólogo habitual.

Finalmente, respecto a las mamografías y según la American Cancer Society, “los resultados de muchas décadas de investigación muestran claramente que las mujeres que se hacen mamogramas regularmente tienen más probabilidades de encontrar temprano el cáncer de seno, menos probabilidades de necesitar tratamiento agresivo, como cirugía para extirpar el seno (mastectomía) y quimioterapia, y más probabilidades de curarse.”

 

Así pues, ¿ya sabes cuándo es tu próxima revisión?

 

Olga Albaladejo Juárez, socia fundadora en Salmah

 

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