TODOS TUS SÍNTOMAS SON IMPORTANTES

06/11/2018

Cuando estamos inmersos en una enfermedad grave con tratamientos agresivos como el cáncer ya esperamos una miríada de síntomas secundarios. Pero el hecho de que todos los tratamientos los produzcan en mayor o menor medida, no significa que debamos quitarles importancia, o sufrirlos resignadamente sin hacer nada.

En Salmah recibimos diariamente a personas que llegan aceptando como normal la sequedad de la boca, o la piel roja y dolorida de pies y manos, o quejándose de dolor, de fatiga o de que su mente está “como nublada.” Desconocen que la psicología, la nutrición, la medicina complementaria, el yoga y el mindfulness son herramientas muy eficientes para suavizar estos síntomas o eliminarlos.

Por otro lado, ante la inmensidad de la enfermedad y los tratamientos, tendemos a catalogar como “no importantes” a todos aquellos síntomas de los que los médicos no nos informan, o a los que restan importancia. Así, por ejemplo, aguantamos la ansiedad y el dolor hasta que se hacen insoportables y nos obligan a dejar de silenciarlos y pedir ayuda. Lo que tampoco sabemos es que el tratamiento sería más fácil si lo hubiéramos hecho desde los primeros síntomas y que, desde luego, nos habríamos ahorrado un sufrimiento innecesario.

Con todo el respeto que merecemos, cada especialista es eso, especialista en su campo. Por eso es difícil que un médico oncólogo, cirujano o radioterapeuta nos informe en profundidad sobre nutrición o emociones. Para saber qué y cómo comer es mejor que acuda a un profesional especializado en nutrición oncológica y para ayudarme con mis emociones nadie mejor que un psicooncólogo. Cada uno de ellos son profesionales que, como el oncólogo, dirigieron su profesión, conocimientos y experiencia al mundo del cáncer. Así, no solo pueden entender bien lo que te sucede, sino también anticiparse a la aparición de nuevos síntomas provocados por cambios de tratamiento o la evolución de la enfermedad misma. Por supuesto que la lógica también funciona a la inversa: ni el psicooncólogo, ni el experto en nutrición, podrán darte consejos sobre tu tratamiento oncológico. Como solía decir mi abuela: “Cada zapatero a sus zapatos.”

Por otro lado, mientras que el cáncer en niños es considerado una enfermedad sistémica; es decir, que afecta al niño y a su entorno y por eso, la familia recibe una asistencia sanitaria integral, la enfermedad en el adulto sigue considerándose un hecho aislado.

En las escuelas de pacientes en las que participamos y en las sesiones individuales recibimos constantemente a personas que necesitan ser escuchadas sin prisa para que puedan permitirse exponer sus preocupaciones y sus miedos. Sabemos que el estrés de la consulta del médico y el enfrentarse de golpe a más información de la que estamos preparados para digerir es independiente de la calidad de información que nos ofrece el equipo sanitario. Por eso, es importante que haya centros, como Salmah, que acompañen a las personas y a sus familias a lo largo de todo el proceso completando la información de que disponen al ritmo que la necesitan y con una perspectiva global e integrativa de la persona y su realidad vital.

En Salmah tenemos en cuenta los síntomas físicos, mentales, emocionales, espirituales y sociales de la persona con cáncer y su familia para entender el momento en que se encuentran y aportarles la ayuda que necesitan.

Aunque nos gustaría, no hemos sido originales en nuestros planteamientos. La OMS en la Estrategia sobre medicina tradicional 2014-2023 manifiesta la necesidad de que la medicina convencional y las medicinas complementarias convivan en los sistemas públicos de salud. Y según la Estrategia en cáncer del sistema nacional de salud, 2006 del Ministerio de Sanidad y Consumo: “Los pacientes diagnosticados de cáncer serán tratados en el marco de un equipo multidisciplinario e integrado y con un profesional que actúe como referente para el paciente.”

La evidencia científica y clínica apoya la necesidad de tratar la ansiedad y la depresión con terapias psicológicas, o la fatiga y el insomnio con mindfulness y el dolor con hipnosis y acupuntura. Demuestra también que la práctica de yoga aumenta el bienestar y la calidad de vida, o que nuestra nutrición impacta en el sistema inmune para fortalecerlo, o para debilitarlo.

En Salmah, lo que de verdad nos mueve es ayudar a las personas que sufren a superar su enfermedad y a mejorar su calidad de vida en la medida de lo posible con los medios que tenemos a nuestra disposición y que han probado su eficacia.
Creemos que todas tus preocupaciones merecen una respuesta y que todos tus síntomas son importantes.

 

Artículo publicado en la revista Universo Holístico

  

Olga Albaladejo Juárez,
Psicooncóloga

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